Ernest Heminway: El hombre de las dos guerras
September 26th, 2007En el colegio quien no ha leído al menos una obra de este excelente escritor y periodista. Yo recuerdo mi primer contacto con Heminway a través del relato “El viejo y el mar”, la profesora nos mandó a leerlo para un control de lectura. Como mi fuerte no eran las letras, a mi me gustaban las matemáticas, el primero en mi clase y el que siempre resolvía los ejercicios más difíciles. Tenía un interés especial por los números quería ser como mi padre, ingeniero. En el colegio siempre participaba en los concursos de matemáticas. Los profesores me conocían con el niño número. Mi maestra de literatura era la única que padecía conmigo, mi apatía por las letras me estaban llevando a reprobar el curso, así que la buena de la miss Clara se comprometió en ayudarme para salvar el curso.
Gracias a la ayuda de la maestra mis calificaciones subieron, no era el mejor pero ya no iba a desaprobar. Sin embargo, yo era de las personas que se desentendía muy rápido de las cosas y como mis calificaciones estaban bien deje de prestar atención y leer. Cuando ya faltaba sólo un día para el control de lectura me encontré con miss Clara en la puerta del colegio, ella me preguntó como iba con la lectura, yo no sabía lo que se refería. Después de unos segundos recordé el relato que había dejado. Para evitar que me siguiera preguntando me despedí y fui corriendo a casa. En casa busque el libro y no encontraba, no sabía donde lo había dejado. Desordené todo mi dormitorio y no encontré el libro. No me quedaba otra tenía que comprarlo, el dinero que tenía ahorrado para unos CD’s de música lo tuve que emplear en comprarme ”El viejo y el mar”. Cuando tuve el libro en mi poder me senté leerlo en mi sala, pero no era bueno concentrándome, a cada momento me distraía. Decidí encerrarme en mi dormitorio para que nadie me molestara y así terminar de leer. Estuve por horas encerrado, mi madre tocó la puerta y me dejo la comida, después de comer yo seguí leyendo. Así estuve hasta el amanecer. Hubiese terminado antes pero no era un buen lector, no tenía práctica. Esa mañana con los ojos hinchados fui a dar mi examen. Pero la profesora faltó porque estaba enferma. Ese fue mi primer contacto con Heminway, desde allí he leído la mayoría de sus obras.
Cuando hablamos de Ernest Heminway nos referimos al hombre que estuvo presenté en los dos guerras mundiales, pero más que todo al hombre de la Generación Perdida. La primera vez que fue testigo de la destrucción ocasionada en las guerras lo hizo como voluntario de la Cruz Roja. El se encontraba en Estados Unidos trabajando como reportero en Kansas City Star y a los 19 años se enroló en el ejército. Luego viajó a París donde se vuelve miembro de la corriente literaria vanguardista llamada la Generación Perdida. Su comienzo no fue fácil, sus primeras obras pasan inadvertidas. Sin embargo, se hace conocido con “Fiesta” obra que resume las generaciones después de la Primera Guerra Mundial. Así empieza con la escritura de varias obras hasta llegar la conocida de la literatura universal “Por quién redoblan las campanas”. En 1953 escribe su obra maestra “El viejo y el mar” con la cual se hace poseedor de un Pulitzer.
Así en medio de libros y guerras Heminway pasó sus días, hasta que un 2 de julio de 1961 se quita la vida con una escopeta.