La realidad educativa estadounidense: Habrán reales posibilidades de cambio
January 2nd, 2008Como ya todos sabemos, las soluciones simples en los temas educativos no son la mejor opción al tratar de resolver un problema. Se han visto numerosos casos en donde, diversos países alrededor del orbe han querido solucionar una serie de fallas educativas con planes y proyectos mal estructurados y llevados a la ligera, y lo único que han conseguido es complicar aún más su panorama académico. Por esta razón, para evitar este tipo de problemas, lo que se requiere es realizar un trabajo bien planificado que tenga objetivos y metas a largo plazo bien definidas. En el caso particular de los Estados Unidos, lograr ciertos cambios en su estructura educativa es un gran trabajo. Arduo, pero no imposible. A pesar que la calidad educativa en aquél país no es mala, se necesitan ciertos reajustes para que pueda mejorar cada día más y estar actualizada con los cambios que se vienen dando a nivel mundial. Sin embargo, no debemos olvidar, que esta nación es una de las pioneras en cuanto a tecnología se refiere. Lamentablemente, las dificultades se suscitan al analizar de manera profunda el comportamiento de los escolares. Sean de nivel primario o secundario. Al vivir en una realidad tan pequeña, en donde muchos tan solo van a la escuela por un acto repetitivo, las cosas tienden a complicarse por sí solas. En sí, lo que quiero decir es que a pesar de poder recibir una educación buena o digna, muchos de los alumnos norteamericanos se quedan tan solo con lo aprendido y se sumergen en la cultura de la televisión y de la Internet. Y no es que sumergirse en ambas herramientas sea malo, sino que el uso que le dan no es el mejor. Es decir, pasar horas de horas, detrás de un monitor o de una pantalla, para no aprender nada y tan solo pasar el rato, no es una buena forma para educar la mente y también el cuerpo. La ociosidad en una gran cantidad de alumnos estadounidenses es una característica muy particular que resulta difícil que se aleje. Por este motivo, lo primero que se debe hacer es establecer mecanismos para que los jóvenes americanos puedan sacarles provecho a ambas armas tecnológicas. Por ejemplo, en el caso de la televisión, nadie puede negar sus bondades ya que cumple un factor distractor y relajador que en muchos casos sirve para dejar de lado las preocupaciones. No obstante, también, se les debe orientar a estos muchachos que la televisión sirve para ver programas de índole cultural, social, político. O saber sobre temas tales como la historia, la geografía, la literatura, el arte, el lenguaje, los idiomas o los viajes. En fin, hay tantas opciones para poder ver, lo único que se requiere es voluntad. Tanto de los televidentes como de los programadores y dueños de los canales de televisión de Estados Unidos. Si se cambian las reglas de juego en materia televisiva, las cuales tienen como mayor premisa darle mayor importancia a los programas de ocio, se podrán lograr cambios importantes en la gran masa juvenil norteamericana. De otro lado, el caso de la Internet, también es un fenómeno digno de analizar por las influencias y repercusiones que ha traído consigo a pesar de su corta existencia. Esto lo podemos ver en el boom que ha significado para todas las personas alrededor del mundo, y sobretodo en territorio norteamericano. Su uso desmedido, y no para obtener información o datos relevantes, hace que se busque una reorientación en el uso de esta importante herramienta tecnológica. En resumen, podemos decir que el futuro que le espera a la educación estadounidense puede ser alentador si es que se producen estos cambios, aunque depende muchos de la participación de las autoridades respectivas. El cambio puede ser muy complicado de lograr, pero si no se intenta hacerlo, se quedará tan solo como una bonita idea que algún día pudo funcionar. Esperemos que un futuro, los resultados obtenidos en materia educativa no sean desalentadores y tengamos que lamentarnos de no haber actuado a tiempo. Ojalá, el tiempo nos dé la razón y que estos cambios sean realmente útiles a la sociedad y a los jóvenes americanos.